Así catalogó el Grupo de Sismotectónica de la UNSJ al evento telúrico del 18 de enero de 2021. La previsión del Instituto de Geología Emiliano Aparicio que se cumplió aquel día y el epicentro que señalaron los expertos.
Parecía un capricho numérico: el lunes 18 de
enero de 2021 los sanjuaninos vivieron un terremoto casi 44 años después del
movimiento telúrico con epicentro en Caucete en el ’77, y 77 años más tarde que
el de Albardón en el ‘44.
Este domingo fue el quinto aniversario de
aquel último gran sismo en San Juan, un recuerdo indeleble, porque ese evento
ocurrió además en plena pandemia de coronavirus.
El de 2021, aunque de menor magnitud que los
anteriores, volvió a mostrar imágenes que habían quedado archivadas en la
memoria de quienes ya habían pasado por situaciones similares: gente con las
casas derrumbadas, adobes esparcidos por terrenos en donde solo cabía la
desolación de familias que perdieron todo. Un tramo de la Ruta 40 abierta, con
una grieta de tres metros de profundidad y hasta 30 centímetros de ancho.
Las 23:46,21 horas de aquel lunes quedó grabada para
siempre en las retinas de varias generaciones. El movimiento telúrico de 6.46°
de magnitud y 10 kilómetros de profundidad llegó para ponerle más drama todavía
a familias que ya venían angustiadas por la histórica emergencia sanitaria.
Afortunadamente no hubo muertes directas del
terremoto, un alivio para una provincia acostumbrada a estos golpes
intempestivos de la naturaleza. Pero con el paso de los días, y con las
imágenes que fueron poblando las portadas de los medios de comunicación y las
redes sociales, quedó la sensación de que el hecho de no haber contado
fallecidos durante el sismo fue casi un milagro.
Aunque, en un hecho indirecto, un hombre murió
al día siguiente cuando se le cayó una pared encima mientras intentaba levantar
una casa dañada. Además, cientos de personas fueron atendidas en los hospitales
con heridas de diferente gravedad.
El
epicentro
Inmediatamente después del sismo empezaron sus
investigaciones el Instituto de Geología Emiliano Pedro Aparicio (INGEO), el
Instituto Geofísico y Sismológico Fernando Volponi (IGSV) y el Grupo de
Sismotectónica (CIGEOBIO), del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas
y Técnicas (CONICET) y de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFyN) de la
Universidad Nacional de San Juan (UNSJ).
En el primer informe revelaron que el
terremoto ocurrió “a unos 40 kilómetros al Suroeste de la Ciudad de San Juan”.
El INGEO recordó, también, que en 2018 ya
había advertido que “la magnitud que podía generar la falla de Maradona” estaba
estimada en “6.6”, casi la misma registrada tres años después.
Los expertos del Grupo de Sismotectónica describieron
al sismo de 2021 como “muy superficial” y el “más destructivo ocurrido en San
Juan en los últimos 44 años”, aunque “en aquella ocasión (1977) los efectos
destructivos fueron mucho mayores y hubo decenas de víctimas fatales”.
Además, explicaron que “la mayor liberación de
energía tuvo una duración de 5 segundos” y que “en las siguientes 72 horas al
evento principal se registraron 154 réplicas” con magnitudes que oscilaron “entre
2.5 y 5.3”. Mientras que contaron “más de 940 réplicas” en 30 días.
“Como efecto del terremoto se observaron
algunas viviendas derrumbadas o seriamente afectadas, como así también daños en
la Ruta Nacional 40”, completaron en el informe.
Al poco tiempo, recordando que en 1952 hubo un
sismo de magnitud similar en la misma zona, el CIGEOBIO y el Instituto Nacional
de Prevención Sísmica (INPRES) ubicaron el epicentro en el Cordón de las
Osamentas, en la Precordillera Central.
Daños
materiales
Aquel movimiento telúrico mostró que la
educación y la conciencia sísmica no fallaron: la mayoría supo cómo actuar
durante el evento. También reafirmó que en la provincia fue un acierto el
traslado de miles de personas que vivían en casas precarias a viviendas
sismorresistentes, con el Plan de Erradicación de Villas que después fue denominado
Relocalización de Asentamientos.
Pero el sismo desnudó que todavía hay trabajo
por hacer, porque cerca de 500 familias se habían quedado sin techo en Pocito,
según reveló el por entonces intendente Armando Sánchez. Mientras que en total
unas 5000 familias habían sufrido distintos niveles de daños en sus viviendas,
informaba a los pocos días Cristian Morales, quien se desempañaba como subsecretario
de Articulación y Abordaje Territorial de la provincia.
Lo mismo ocurrió con varios habitantes de Sarmiento
y algunos de Rivadavia, Santa Lucía o Capital.
También hubo establecimientos escolares que
resultaron dañados por el evento natural y hasta el Auditorio Juan Victoria
terminó perjudicado. El relevamiento -de los principales organismos que
determinaron cómo afectó este sismo a San Juan- indicó que fueron 30.000
las construcciones que resultaron con distintos niveles de daños y alrededor de
3000 las que se cayeron o sufrieron derrumbes parciales.
Zama