NOTICIAS DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN JUAN

  • Información publicada por: Belen Ferrer
  • Fecha 28/01/2026

Investigación y conservación

Ni vampiros, ni ratas con alas: guardianes nocturnos del ambiente

Cada año, la UNSJ realiza un conteo de murciélagos que permite intercambiar saberes entre científicos/as y asistentes; desmitificar ideas erróneas sobre estos animales; mostrar cómo se los estudia y por qué es necesario conservarlos; y contribuir a un registro continuo de su presencia y actividad.

















En vísperas de Navidad del año pasado, en
el Embarcadero de Ullum se realizó una nueva edición del Conteo Navideño de
Murciélagos
con una gran concurrencia. Esta actividad que se realiza todos los
años busca fomentar una nueva mirada sobre los murciélagos, desmitificarlos,
que los conozcan, que conozcan su importancia para el ambiente y la sociedad
.



Es organizado por el Programa de
Conservación de Murciélagos de Argentina – Delegación San Juan (PCMA), junto al
Grupo de Investigación y Conservación de Murciélagos de Zonas Áridas (GICMZA)
de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad
Nacional de San Juan.



El GICMZA explicó que el recibimiento fue
muy positivo: “Año a año observamos un aumento en el interés de la comunidad
por estos mamíferos voladores y por participar en este tipo de eventos. Eso es
especialmente gratificante, porque justamente el objetivo principal es promover
la educación para la conservación de los murciélagos”.



En esta edición participaron más de 70
personas, entre asistentes, voluntarios y el equipo organizador presente en los
stands.



A partir de la premisa de “lo que no se
conoce, no se protege”
, este grupo de investigación y conservación estuvo para
la comunidad desmitificando dichos muy arraigados. Las preguntas más frecuentes
fueron sobre su alimentación (si todos son vampiros), si los murciélagos son
ciegos, qué especies están presentes en la provincia, qué hacer cuando un
murciélago ingresa a una vivienda, consultas sobre la rabia y su transmisión, también
surgieron inquietudes más puntuales sobre su comportamiento, sus refugios
urbanos y su rol ecológico.



Muchos de los mitos están vinculados al
miedo o al desconocimiento. Entre los más comunes encontramos que los
murciélagos son ratas con alas, que no pueden ver, que atacan a las personas
para transmitir enfermedades, que todos son vampiros. “Nuestro trabajo en el
conteo ayuda justamente a desmitificar estas ideas y a mostrar la realidad: los
murciélagos son animales pacíficos, esenciales para los ecosistemas”, aclararon
desde el GICMZA.



Los murciélagos cumplen roles ecológicos
esenciales
. En la provincia de San Juan se registran ocho especies, de las
cuales siete son insectívoras.



Gracias a sus vuelos nocturnos consumen
grandes cantidades de insectos, incluyendo mosquitos y otras especies
consideradas plagas. Esto ayuda a controlar poblaciones de insectos de
importancia sanitaria (dengue, zika, chikungunya); reducir el uso de
insecticidas; y contribuir al control biológico en cultivos.



En otras regiones como Chile o la
provincia de Mendoza ya se trabaja activamente en el aprovechamiento de los
murciélagos como aliados para el combate de la polilla de la vid, una plaga de
importancia económica para la vitivinicultura.



El conteo anual de murciélagos es una
iniciativa de ciencia ciudadana y monitoreo poblacional que se desarrolla en
varios países de Latinoamérica y el Caribe, incluyendo Argentina a través del
PCMA. Esta actividad permite generar un intercambio de saberes entre
especialistas, voluntarios y público; desmitificar ideas erróneas sobre los
murciélagos; mostrar cómo se los estudia y por qué es necesario conservarlos; y
contribuir a un registro continuo de su presencia y actividad.