NOTICIAS DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN JUAN

  • Información publicada por: Yanina Vanesa Páez Castro
  • Fecha 12/03/2026

Entre oportunidades y desafíos

Docente analiza el impacto de la inteligencia artificial en la enseñanza

Una investigación detalla cómo estudiantes utilizan herramientas de IA generativa y abre el debate sobre su integración en las prácticas educativas, la producción de conocimiento y la necesidad de marcos éticos y normativos.

El avance de la inteligencia artificial generativa comienza
a transformar las prácticas educativas en las universidades. En este contexto,
la docente e investigadora Sandra Oviedo, de la Facultad de Ciencias Exactas,
Físicas y Naturales (FCEFN) de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ),
analizó en Radio U el impacto de estas tecnologías en la enseñanza y el
aprendizaje, así como los desafíos que plantean para docentes, estudiantes e
instituciones académicas.



Oviedo explicó que la irrupción de herramientas como ChatGPT
generó un cambio significativo en el escenario educativo. “Todas estas
herramientas de inteligencia artificial generativa nos proponen tremendos
desafíos, pero nuestra preocupación es: ¿lo estamos usando bien o mal? Lo
estamos usando bastante docentes y estudiantes y por ahí hay cosas que no están
claras en cómo hacerlo”, señaló.



En ese sentido, desde la Universidad se desarrolló una encuesta
dirigida a estudiantes
para conocer cómo perciben y utilizan estas herramientas
en el ámbito académico. La investigación incluyó a estudiantes de distintas
carreras y tomó como referencia un modelo conceptual que analiza el proceso de
aprendizaje en tres etapas.



Los resultados evidenciaron que todos los estudiantes
encuestados manifestaron haber utilizado inteligencia artificial generativa en
algún momento de sus actividades académicas. Según explicó Oviedo, la
herramienta genera motivación en la etapa inicial del aprendizaje, ya que
permite consultar información de forma permanente. “En la etapa de presagio se
sienten motivados porque ven que, acompañados por la IA generativa, están
asistidos 24/7; tienen a quien preguntarles todo el tiempo, alguien que no los
va a juzgar. Transforman estas herramientas en un compañero de estudio, un
copiloto”, indicó.



Sin embargo, el estudio también reveló preocupaciones entre
los propios estudiantes. Muchos valoran la ayuda que brinda la IA para resolver
tareas o generar contenidos, pero al mismo tiempo expresan temor a perder
habilidades vinculadas al pensamiento crítico, la escritura o la capacidad de
razonamiento.



Ante este escenario, desde el equipo académico se comenzó a
trabajar en nuevas estrategias pedagógicas que permitan integrar estas
herramientas dentro del proceso educativo. Una de las líneas de trabajo
consiste en ensayar protocolos de uso de la inteligencia artificial en las
materias, de modo que su utilización sea transparente y formativa.



“Como docente, me interesa y los estimulo a que lo usen,
pero que me cuenten después cómo lo han usado; vamos acompañando y supervisando
ese proceso. Ahí entra en juego la ingeniería de prompts: si el alumno sabe
escribir mejores prompts es porque sabe lo que quiere lograr y ya tiene
conocimiento del tema”, explicó la docente.



Otro de los aspectos que surge de la investigación es la demanda
de los estudiantes por contar con un marco ético y normativo claro que regule
el uso de estas tecnologías dentro del ámbito universitario. Según Oviedo, esto
permitiría brindar mayor seguridad a la hora de utilizar herramientas de
inteligencia artificial en trabajos académicos y evaluaciones.



Finalmente, la docente destacó que este campo de estudio se
encuentra en pleno desarrollo y requiere la participación de diferentes actores
de la comunidad universitaria. “Esto llegó tan pronto que, mientras la
universidad se acomoda, ya han explotado muchísimas inteligencias artificiales
más. Es un desafío grande y nos gustaría que más docentes se sumen a esta
exploración para que redunde en beneficios para los estudiantes y para la misma
universidad”, concluyó.