Exalumnos/as, estudiantes y autoridades se reunieron para conmemorar un nuevo cumpleaños del Colegio Central Universitario “Mariano Moreno”, en un acto atravesado por la memoria, los vínculos y el valor de la educación pública.
Hay lugares que no se abandonan nunca del todo. El Colegio
Central Universitario “Mariano Moreno” es uno de ellos. A 61 años de su
creación, el reencuentro entre generaciones volvió a confirmar que el paso por
sus aulas deja huellas que atraviesan el tiempo.
El acto aniversario reunió a estudiantes actuales, egresados
de distintas promociones y autoridades de la Universidad Nacional de San Juan,
en una jornada cargada de emoción. Allí, las palabras no solo reconstruyeron
historias personales, sino también una identidad colectiva que sigue viva en
cada promoción.
Entre los momentos más significativos, se destacó la lectura
de una carta de la exdirectora Esther Sánchez dedicada a exalumnos/as, así como
la entrega de un presente a familiares de estudiantes de la promoción 1976
fallecidos, en un gesto que unió memoria y afecto.
Volver a sentirse parte
Para quienes egresaron hace décadas, regresar al Central es
mucho más que un acto protocolar. Es volver a una etapa que sigue latiendo.
Luis Fernández, de la promoción 76, lo expresó con claridad:
“Para nosotros es algo muy importante porque es entrar a vivir recuerdos,
anécdotas y muchas otras cosas en las cuales nosotros hemos vivido en este
hermoso Colegio”. Y agregó, con la voz atravesada por la memoria: “No nos
olvidamos de aquellos que se fueron; todavía los seguimos manteniendo en
nuestro corazón”.
También Adrián Gambier, de la misma promoción, la cual
cumplió 50 años, compartió una reflexión cargada de nostalgia. Al volver al
edificio, todo cobró otro sentido: “Al pasar el umbral de la puerta, me vi
transportado muchos años … el Colegio era y sigue siendo mi casa, casi de forma
literal”.
Sus palabras resumieron lo que muchos sienten: el Central no
es solo una institución, es un lugar que se habita para siempre.
Una marca que atraviesa generaciones
El paso del tiempo no diluye ese vínculo. Por el contrario,
lo reafirma. Así lo expresó Alejandro Roses, egresado de la promoción que
celebró sus 25 años ya que egresaron en el 2001. Roses destacó la importancia
de regresar: “Para mí es muy importante poder venir hoy, realmente es algo
emocionante. Tengo los mejores recuerdos académicos de esta casa”.
Para él, el Central dejó una marca profunda: “Es una escuela
que me marcó el resto de la vida. La Universidad se me facilitó gracias a este Colegio.
Aprendí valores y tengo los amigos que hoy tengo”.
Ese legado, además, se proyecta hacia el futuro. “Es el
lugar donde quiero que mis hijos vengan”, aseguró, dando cuenta de una
pertenencia que se transmite de generación en generación.
Por su parte, el rector de la UNSJ, Tadeo Berenguer, subrayó
el rol de la educación en la construcción social: “Cumplir años es vida.
Impartir conocimiento es fundamental para la vida de los pueblos”. Y agregó:
“Festejo un año más con jóvenes que ingresan y generaciones que ya salieron y
marcaron un camino en la sociedad sanjuanina”.
En la misma línea, la directora del establecimiento, Ana
María Gafigna, destacó el valor de la comunidad educativa para atravesar los
desafíos a lo largo de la historia: “Es un cumpleaños, así que estamos
festejando. Independientemente de las condiciones difíciles, el Colegio Central
ha atravesado muchas situaciones críticas y con el apoyo de la comunidad
siempre hemos podido sobreponernos”.
Una historia que sigue escribiéndose
Entre recuerdos, abrazos y miradas cómplices, el aniversario
del Central volvió a mostrar que la educación pública no solo forma
profesionales, sino también vínculos, valores y sentidos de pertenencia.
A 61 años de su creación, el Colegio Central Universitario
“Mariano Moreno” sigue siendo, para miles de estudiantes y egresados/as, mucho
más que una escuela: un lugar al que siempre se vuelve.
Fotos: Paula Farias