Flavio Cappa, investigador de la UNSJ y CONICET, explica por qué aparecen pumas en zonas rurales cercanas a la ciudad de San Juan. “Son animales de territorios muy grandes”, dice, y habla del “mascotismo”. Valora, además, la biodiversidad: “En los ambientes y los ecosistemas todos tenemos un rol”.
Este 22 de mayo es el Día Internacional de la Diversidad Biológica, proclamado por Naciones Unidas en el año 2000 en procura de aumentar la concienciación y la importancia de la biodiversidad. Esta palabra alude la extensa variedad de plantas, animales y microorganismos existentes, a las diferencias genéticas dentro de cada especie y a la variedad de ecosistemas. En esa variedad aparecen regiones, paisajes, plantas, humanos y animales. Por ejemplo, pumas en las zonas de Rivadavia y Zonda y sus encuentros con personas, como se ha publicado últimamente en medios de comunicación y redes sociales.
El doctor en Ciencias Biológicas Flavio Cappa es investigador del Centro de Investigaciones de la Geósfera y Biósfera (CIGEOBIO), Unidad Doble Dependencia UNSJ / CONICET, y es docente del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de esta Universidad. La primera pregunta que se impone a formularle es la razón de la aparición de pumas en regiones cercanas a la urbanidad, el Jardín de los Poetas, por ejemplo. “Existen diferentes razones, una de ellas es el mascotismo. Hay personas que por algún motivo se hace de un cachorro de estos animales y luego al crecer no pueden seguir cuidándolo -son animales salvajes-, y los sueltan de nuevo en las zonas periurbanas”, explica Cappa en diálogo con Info U.

Dr. Flavio Cappa
- ¿Ese comportamiento de mascotismo representa problemas para los animales y para los humanos?
-Esto tiene el gran inconveniente de que estos animales están habituados al hombre y por lo tanto no escapan tan fácilmente. Eso los vuelve más peligrosos. Además, estos animales provenientes del mascotismo tienen fuertes limitaciones para alimentarse, porque el cazar es un comportamiento aprendido a través de la enseñanza de su madre.
- ¿Hay otras razones de su aparición en lugares cercanos, como acaba de suceder en la zona del Jardín de los Poetas y el Instituto Volponi de la UNSJ?
-Sí, otra razón es que los pumas son animales de territorios muy grandes. Pueden llegar a utilizar decenas de km cuadrados para movilizarse y en esos desplazamientos se encuentran con lugares poblados. Encontrarse en ambientes urbanos o periurbanos genera gran estrés en estos animales y en muchos casos desorientación. Eso puede llevarlo a que en vez de alejarse de estos lugares se adentran en ellos.
- ¿Ocurre habitualmente que se desplacen por estos lugares tan cercanos a la ciudad?
-Si, sucede a lo largo de toda su distribución, en toda América. Esto pasa con muchos animales silvestres, sólo que algunos pasan menos desapercibidos. Tengamos en cuenta que, en muchos lugares, como es el caso de nuestra provincia, las ciudades están, por suerte, rodeadas de ambientes “naturales”, por lo que aún hay fauna presente y eso es muy beneficioso para nuestras vidas. Mientras más cerca de ambientes “naturales” estemos, tenemos mayor probabilidad de cruzarnos algún animal silvestre.
- Es verdad, pese a los atropellos permanente a la naturaleza, aún hay fauna, como dice usted. ¿Y por qué es beneficioso para nuestras vidas que aún haya fauna presente?
- Los ecosistemas, de los cuales somos parte, funcionan gracias a todos los organismos que los conforman. Por ejemplo, si los pumas no estuvieran, podríamos tener sobrepoblación de herbívoros y habría degradación ambiental. Es decir, si creciera descontroladamente la población de guanacos, podrían consumir en exceso las pasturas de ambientes naturales y eso sería un problema ecosistémico que traería problemas para nosotros, tarde o temprano. Si no hubiera carroñeros, que comen animales muertos, tendríamos cadáveres de animales por todos lados, etcétera.
- ¿Son peligrosos los pumas?, ¿qué cuidados hay que tener?
- Si, son peligrosos, pero es al mismo tiempo es sencillo disminuir el riesgo para la persona. Un macho adulto puede estar pesando unos 90 kg y puede cazar guanacos de hasta su mismo peso. Esto nos da una idea de sus capacidades. Sin embargo, y aunque no lo creamos, ellos tienen más miedo que nosotros frente a un encuentro. Hay que mantener la distancia, nunca acercarse más de lo que estemos al momento del encuentro; nunca darse darles la espalda, ni agacharse; desplazarse lentamente hacia atrás para aumentar la distancia y evitar que el animal se sienta amenazado, porque si siente eso, puede querer defenderse y ahí ataca; mantener la vista en él y estar atentos a algunas señales comportamentales que podrían dar señales de posible ataque, como orejas para atrás, agazaparse, movimiento serpenteante de la cola y bufido, como se llama al sonido que hacen; en el caso de que el animal avance hacia nosotros, debemos gritar, salta mover los brazos etc., hacer todo tipo de movimientos que nos hagan “parecer” más grandes, esto puede ahuyentarlos.
- ¿A dónde hay que comunicarse ante la presencia de un puma?
- Deben comunicarse a la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable en primera instancia, pero también a cualquier fuerza pública que esté más a mano.
-Y nunca hay que olvidarse de preservar la integridad de los animales…
- En los ambientes y los ecosistemas todos tenemos un rol. Esto hace que todos seamos importantes, incluso los humanos, y que tenemos que buscar y encontrar el punto de equilibrio que nos permita convivir. No es una buena respuesta el matar u hostigar a los animales frente a estos encuentros. Hay personas e instituciones preparadas para ayudarnos y, si somos responsables, todo puede quedar en una linda anécdota. Trabajemos para eso.
Imagen de portada: puma en terrenos del Instituto Geofísico Sismológico “Ing. Fernando S. Volponi”, de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ, ubicado frente al Jardín de los Poetas, en Rivadavia. Gentileza de la Dra. Silvina Nacif, investigadora de ese Instituto.