La Universidad pública es escenario de la presentación a la comunidad de “La verdad los hará libres - La Iglesia católica en la espiral de violencia en la Argentina 1966 y 1983”. Son tres tomos que serán presentados en la Facultad de Filosofía este miércoles 8 de abril a las 17.
En el edificio del Arzobispado de San Juan de Cuyo, Federico Tavelli, historiador, politólogo, teólogo y coordinador del Instituto de Investigaciones de la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina (UCA), y los sacerdotes Germán Pickelny, de San Juan y párroco de San Expedito (Bermejo), y Fabricio Forcat, de la UCA, presentaron la obra “La verdad los hará libres - La Iglesia católica en la espiral de violencia en la Argentina 1966 y 1983”. El libro, que sus mismos autores presentan como “obra monumental e inédita sobre la actuación de la Iglesia católica en los procesos de violencia en Argentina”, será presentado, entre otros ámbitos de la provincia, en la Sala de Audio y Video de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes de la UNSJ este miércoles 8 de abril a las 17 para toda persona que tenga interés en el tema. “Hemos querido que también sea presentado en la Universidad nacional por la importancia que tiene esta institución”, dijeron a InfoU antes de la conferencia de introducción a la obra. Asistirán a la presentación en Filosofía referentes de derechos humanos.
Federico Tavelli y Fabricio Forcat son parte de la coautoría de esta obra en la que intervinieron 42 académicos. Se trata de un trabajo que, dicen sus hacedores, es una tarea “de autoconciencia” que “ha podido acceder y estudiar por primera vez la vastísima y, hasta ahora, desconocida documentación a partir de la desclasificación de los Archivos de la Iglesia, impulsada por el Papa Francisco y la Conferencia Episcopal Argentina desde 2013”.
Con documentación del Vaticano
Los obispos de Argentina en 2018 solicitaron a la Facultad de Teología de la UCA investigar el rol de los obispos en particular y de la Iglesia en general durante la dictadura militar. “Los obispos nos permitieron acceder a los archivos que no habían sido estudiados hasta ese momento y, a la vez, el papa Francisco nos autorizó a un pequeño grupo de historiadores, con un permiso extraordinario, a trabajar con documentación del Vaticano que no está ni siquiera en los archivos, está en las oficinas de la Secretaría de estado y en las nunciaturas en Argentina donde se produjo esa documentación”, dijo Tavelli.
La obra da cuenta de investigaciones de la Iglesia en general, de cómo vivían en los años 60 y 70 los sacerdotes, los laicos, las organizaciones católicas en favor de los derechos humanos, del rol de la iglesia jerárquica frente a la dictadura militar al igual que del nuncio apostólico, que era representante del papa en Argentina y de la Santa Sede misma, quien sabía qué se hacía y no y qué se decidía. Además, contiene reflexiones de autores de diferentes disciplinas.
“No quisieron públicamente debilitar a la junta militar”
Tavelli explicó que hubo dos iglesias. “Lo que podemos ver es que hay una iglesia que fue perseguida y que también es asesinada y hay una iglesia de los obispos, que en ese momento tenían más poder de decisión en la Conferencia Episcopal. Ellos hicieron un diagnóstico de la situación en el cual consideraron que apoyar a la junta militar era importante porque pensaban que, si la junta militar caía, eso iba a traer un gobierno marxista, y eso le producía un gran temor. O, en el mejor de los casos, si caía Videla, ellos pensaban que podía acceder alguien más duro de las fuerzas armadas”, refirió. Luego el investigador dijo: “Ellos -por los curas jerarcas- sí hicieron gestiones en favor de los desaparecidos y de los detenidos, se preocuparon por esa situación, pero siempre lo hicieron en forma reservada. Siempre actuaron frente a la junta militar en forma reservada, diciéndoles que había que respetar los principios cristianos, que el fin no justifica los medios, pero no quisieron públicamente debilitar a la junta militar”.
Producto de la búsqueda de la memoria y verdad
Fabricio Forcat manifestó que, en gran medida, el trabajo que presentaron apunta a “una memoria penitencial de la actual generación de obispos respecto de lo que fue la actuación de sus antecesores”. Además, dejó claro que la obra “es producto también de toda una lucha que ha mantenido nuestra sociedad: la búsqueda de la memoria y la verdad. De alguna manera, es una deuda que se tenía con el pueblo argentino”.