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Identidad

“Los símbolos patrios reemplazan en nuestro país la figura que en otros lugares ocupa el rey”

Carlos Moreno, subdirector del Instituto de Investigaciones en Historia Regional y Argentina “Héctor D. Arias”, se refirió a la Escarapela en este 18 de mayo, fecha en que se conmemora el día de este primer distintivo patrio.

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Cada 18 de mayo se celebra en Argentina el Día de la Escarapela en referencia a la determinación tomada por el patriota Manuel Belgrano para identificar o diferenciar a los soldados criollos del enemigo, los realistas, en las luchas por independizarse de España. La Escarapela, entonces, fue creada después de las jornadas de Mayo de 1810. Aunque no precisamente símbolo, fue el primer distintivo patrio de este país.

Hablar de identificación es hablar de identidad. Y hoy, “la Argentina necesita reforzar la identidad nacional, esa es la mejor forma de superar las grietas”, afirma el magister Carlos Moreno, subdirector del Instituto de Investigaciones en Historia Regional y Argentina “Héctor D. Arias”, de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes (FFHA) de la UNSJ. Pero, ¿La identidad se refuerza con algo más que con los distintivos patrios? “Con el sentido de comunidad nacional; con el valor del respeto sobre las diferencias”, sostiene Moreno.

El docente de la Cátedra Historiografía del Departamento de Historia de la FFHA explica que tanto la Bandera argentina como la Escarapela son símbolos de unidad nacional. “La Escarapela es un símbolo personal, es una insignia que se aprueba el 18 de mayo de 1812 por el Primer Triunvirato (formado por Manuel de Sarratea, Juan José Paso y Feliciano A. Chiclana) para diferenciar los soldados realistas de los soldados patriotas. En 1935 se estableció la fecha del Día de la Escarapela”, indica.

El escenario en que Manuel Belgrano decidió dotar de la identificación a las tropas locales mediante la Escarapela, en mayo de 1812, fue en Villa del Rosario, actual ciudad de Rosario, a la vera del Río Paraná. Las tropas realistas, por su parte, llevaban un distintivo color rojo. Luego de esos días, Belgrano avisó al Triunvirato que había mandado a confeccionar una bandera con los colores celeste y blanco de la Escarapela. Sería esa sería la Bandera Nacional.

“Hoy, en lo informal, los colores patrios se usan en el deporte; en lo formal, las fiestas patrias son conmemoradas por las instituciones del Estado, escuelas, oficinas públicas. Los símbolos patrios reemplazan en nuestro país la figura que, en otros lugares, ocupa, por ejemplo, el rey; es decir, son como símbolos de unidad del pueblo, como sucede en Japón o Suecia”, dice Carlos Moreno.

Hay distintas teorías sobre los colores de la Escarapela elegidos por Belgrano. Una dice que puede haber tomado los colores de la casa borbónica de España (los borbones en galas solían usar colores celeste y blanco); otra remonta a los días de la Revolución de Mayo.

Contacto de Moreno: cmmoreno11@gmail.com 

Imagen de portada: Paula Farias

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