Los nuevos sistemas de construcción ganan cada vez más terreno en la provincia, aunque la delantera todavía la tiene la construcción tradicional.
Lejos de quedar en
el olvido, el terremoto del 15 de enero de 1944 sigue marcado a fuego en la
memoria de sanjuaninas y sanjuaninos, que a fuerza de experiencia, aprendieron que
si se trata de cuidar vidas, hay que respetar las normas de construcción.
La llegada de
nuevos sistemas de construcción, que permiten llevar adelante una obra en mucho
menor tiempo y con costos diferentes, abre el interrogante sobre lo que está
permitido por la ley y lo que no. Consultado sobre el particular, el director
del Instituto de Materiales y Suelos de la Facultad de Ingeniería, Sergio
Yazzar, es categórico al sostener una afirmación: “Se pueden hacer muchas
cosas, pero lo que no se debe hacer, aunque muchos sostengan lo contrario, es
construir con adobe”.
Yazzar fundamenta
su expresión en un dato. “Los edificios que colapsaron en el terremoto del 44 y
que cobraron tantas vidas, estaban construidos con tierra. El adobe es un
material crudo y por lo tanto, no reúne las condiciones para una construcción
sismorresistente”.
Acerca de las
nuevas modalidades de construcción no tradicional que se utilizan cada vez más,
el profesional explicó que “tanto el sistema Cassaforma como el sistema Steel
Frame están aprobados para su utilización”.
En el primer
caso, se trata de sistema constructivo que
utiliza paneles prefabricados de Poliestireno Expandido (EPS) con mallas de
acero, los cuales se revisten con hormigón proyectado (shotcrete) para formar
estructuras monolíticas, sismorresistentes y con excelente aislamiento térmico
y acústico.
En el segundo
caso, se trata de un sistema constructivo moderno y eficiente que usa perfiles
de acero galvanizado liviano para crear la estructura (esqueleto) de edificios,
reemplazando al hormigón y ladrillo, permitiendo construir rápido, de forma
sostenible, con gran resistencia sísmica.
“En la provincia
de San Juan -informa Yazzar- la norma vigente para construcción es la INPRES-CIRSOC
103, aprobada en 2018”.
Cabe destacar que
en 2020, la Cámara de Diputados de San Juan aprobó la incorporación de la
reglamentación de sistemas de aislación sísmica al Código de Edificación de San
Juan. El objetivo de esta medida es que en caso de que ocurra un sismo en la
provincia, se reduzca la cantidad de energía que pasa del suelo a la estructura
de los edificios. Esto resulta trascendental para las futuras construcciones en
altura de la provincia.
A su vez, la
utilización de los aisladores sísmicos, tendrá un impacto en lo humano, social,
técnico y económico. En caso de un evento sísmico de magnitud, los aisladores
colaborarán en proteger vidas humanas, reducir el daño estructural, proteger
los contenidos de los edificios, asegurar la continuidad ocupacional luego del
evento sísmico, reducir el pánico de sus ocupantes, promover el uso de nuevos
materiales y técnicas en la construcción, promover el desarrollo inmobiliario
aumentando la altura de los edificios y aumentar el rinde de los terrenos
debido a la consideración anterior.