El secretario Administrativo Financiero se refirió al contexto actual del sistema universitario y explicó los desafíos que enfrenta la institución para sostener su funcionamiento y planificación a futuro.
El secretario Administrativo Financiero de la Universidad
Nacional de San Juan (UNSJ), Ricardo Coca, se refirió a la situación
presupuestaria y salarial que atraviesa el sistema universitario público, en el
marco del contexto económico actual y del debate sobre el financiamiento de las
universidades nacionales. Durante una entrevista en Canal Xama, brindó
precisiones sobre el impacto de este escenario en el funcionamiento
institucional y en la planificación a mediano y largo plazo.
En ese sentido, el secretario explicó que el presupuesto
asignado al sistema universitario nacional se encuentra por debajo de las
previsiones realizadas por las instituciones. “Todo el sistema pidió el año
pasado 7,28 billones para poder funcionar y el gobierno otorgó 4 billones; es
decir, un poquito más de la mitad”, señaló, al tiempo que destacó que este
contexto requiere una administración cuidadosa de los recursos disponibles.
Asimismo, se refirió a la situación salarial del personal
docente y nodocente, y al impacto que ha tenido la evolución de los ingresos en
relación con la inflación. “Un JTP simple hoy por hoy tiene un básico de
248.000 pesos. Esa es la realidad”, indicó, y agregó que la recomposición
salarial constituye uno de los principales temas de análisis dentro del sistema
universitario.
En relación con el funcionamiento institucional, el
secretario explicó que el esquema presupuestario vigente contempla que la mayor
parte de los recursos se destinen al pago de salarios, mientras que un
porcentaje menor se asigna a gastos operativos y de funcionamiento. En ese
marco, señaló que las universidades continúan desarrollando sus actividades
académicas, científicas y de extensión, aunque con mayores desafíos en materia
de planificación e inversión.
Coca también destacó que las limitaciones presupuestarias
inciden en las posibilidades de expansión y modernización de la infraestructura
y el equipamiento universitario. “Nosotros podemos seguir funcionando pero cada
vez complicando más en el largo plazo, porque implica menos construcción, menos
equipamiento de laboratorios y menos inversión en infraestructura”, explicó.
En el caso particular de la UNSJ, Coca precisó que el
presupuesto asignado para el ejercicio 2026 presenta una variación acotada
respecto al año anterior. “Tenemos solamente un 2% de aumento para el
presupuesto 2026”, afirmó, y remarcó que la universidad continúa priorizando el
sostenimiento de sus funciones sustantivas, como la enseñanza, la investigación
y la extensión.