El secretario Administrativo Financiero Ricardo Coca aseguró que “no hay un crecimiento” respecto al presupuesto otorgado por Nación el año pasado. Además, lamentó que el año pasado “los salarios docente y nodocente” hayan sido “los que más han perdido”.
Con el “exiguo” presupuesto nacional para las universidades públicas, aprobado por el Congreso a instancias del presidente Javier Milei, la expectativa en la Universidad Nacional de San Juan no es muy alentador
Ricardo Coca, secretario Administrativo Financiero de la UNSJ, dijo, entrevistado por Xama TV, que ese presupuesto “no es más que lo que ya se ejecutó en 2025” y que “no hay un crecimiento”. Por eso, adelantó que los desafíos para este 2026 rondarán en “seguir administrando escasez y tratar de que se sostengan las actividades básicas” que la Universidad plantea.
Coca aclaró que en los últimos meses la UNSJ hizo “un refuerzo muy significativo para investigación, porque el Gobierno nacional está abandonando” ese sector.
“Es la primera vez que los PIT (Proyectos de Investigación Tecnológica) no se van a llamar a nivel nacional y eso reconfigura todo el proceso de investigación, haciendo que las universidades nacionales sean las que tienen que tener la mayor carga y responsabilidad sobre esto”, anticipó.
Lo que dejó el 2025
Sobre el año que pasó, el Secretario Administrativo Financiero indicó que la UNSJ atravesó “muchos desafíos”. “Fue un año en donde enfrentamos el recambio de autoridades, el proceso eleccionario que se vivió en la Universidad”, recordó, y lamentó los “problemas presupuestarios” que hubo, “porque indudablemente los salarios docente y nodocente han sido los que más han perdido”.
Coca aseguró que ese contexto “genera a veces un clima de frustración y hasta de sentir cierta discriminación, ya que los salarios han crecido por debajo del resto del sector público nacional, y esto sigue produciéndose”.
Además, explicó que “los gastos de funcionamiento –de la Universidad- no han acompañado ni un recupero siquiera del proceso inflacionario”. Por eso, consideró que fue “un año de fijar prioridades” y “de tener mucho cuidado con los recursos”. Pero que, en esa optimización, por ejemplo, la UNSJ logró licitar la obra del edificio de la “Escuela de Música”, que implica “un esfuerzo muy significativo desde lo presupuestario”.
Por otro lado, reconoció que la casa de altos estudios tuvo “a nivel nacional algún que otro apoyo para el refuerzo de la planta nodocente”.
Resumiendo lo que dejó el 2025 en la UNSJ, el funcionario universitario opinó que fue “un año muy positivo, con muchos desafíos, pero que prefiguró un 2026 que va a ser complejo. Así que lo mejor que puede pasar es que la administración sea cuidadosa, que sea una administración muy austera. Siempre tenemos cuidado de ir administrando los recursos de modo tal que no falten”.
Aunque aclaró que en este contexto “lo que siempre se perjudica es la curva de inversión a largo plazo. Es decir, aquello que implica gasto de capital, equipamiento y demás”.
Zama